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R.E.M. OFRECIó ESPECTACULAR CONCIERTO EN LIMA
terra.com.pe publicó el 15.NOV.2008
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Michael Stipe debe ser el mejor frontman que ha visto Lima en su historia. Su papel como piloto de esa nave llamada R.E.M. dejó más que exhaustas a las más de 30 mil personas que anoche vibraron en el Lima Hot Festival, donde los de Giorgia no sólo fueron el plato de fondo, sino que hicieron que el show de sus antecesores, los escoceses de Travis, sea minimizado.
“Living well is the best revenge”, tema que abre su última placa, “Accelerate”, fue la encargada de iniciar la velada del trío estadounidense en el Estadio Nacional. Pese a no ser uno de sus temas más conocidos, la conexión fue inmediata. Desde aquel pitazo inicial, el ensamble Michael Stipe (voz)-Peter Buck (guitarra)-Mike Mills (bajo) comenzó a funcionar como una verdadera máquina. Volvieron a referirse a Barack Obama
Acompañados de una producción modesta, de la que podemos destacar la mediana pantalla de leds, que fue un complemento perfecto para su presentación, R.E.M. continuó entregando canciones espectaculares, como “I took yor name” y “What’s the frequency, Kenneth?”, ambas del genial “Monster”, que fueron reconocidas de inmediato por sus incondicionales.
Michael Stipe saluda en inglés y recuerda que hace pocos días Barack Obama fue elegido como el nuevo presidente de los Estados Unidos, habla de la administración de George Bush y le dedica “Man-sized wreath”, uno de los singles promocionales de “Accelerate”, el disco que los trajo por primera vez al Perú en su más reciente periplo por Latinoamérica. Antes habían sonado “Driver 8” y “Drive”.
La maravillosa “Ignoreland”, “Hollow man”, “Imitation of life” y “Electrolite”, mostraron la capacidad de R.E.M. por reinventar su propio sonido, haciendo que simples canciones pop llenen su aura de puro rock y sean verdaderos mazazos de riffs (Buck y su guitarrista de apoyo), precisas y potentes baterías, así como un eficiente Mike Mills en el bajo y coros, la marca registrada del trío.
El público iluminó el Estadio Nacional en “Everybody hurts”, acaso su balada más conocida, pero luego se puso a saltar con “The one I love”, su hit más ochentero. Mientras que la banda seguía jugando con los tempos al ofrecer las lentas “Sweetness follows” y “Let me in”, un par de joyitas en su set list.
R.E.M. mostró a Lima que es una de las bandas más importantes del mundo, con una vigencia inquebrantable y esas ganas de seguir en la carretera por varios años más. El final del Lima Hot Festival, que fue abierto por Turbopótamos, Cementerio Club y Travis, tuvo rock (“Orange crush”), melancolía (“Fall on me”) y un par de bellos hits (“Losing my religión” y “Man on the moon”). Va a pasar mucho tiempo para que el Nacional vibre de esa forma.
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